EL DIOS DE MI PADRE
Era una mañana fría de invierno, miércoles 23 de febrero del 2022. Había pasado una semana exactamente de mi cumpleaños y ése día también era especial. Cuando me dispuse a tener mi tiempo devocional, abrí el matinal y el título parecía saber lo que había pasado un 23 de Febrero del 2002.
La reflexión de esa mañana llevaba por título "El Dios de mi padre" una emoción nostálgica invadió mi ser y no podía evitar recordar el día de mi bautismo, todo me pareció tan evidente que supe que haría un post en mi cuenta de instagram para conmemorar esa fecha. Te dejaré el link de ese post para más contexto de lo que sucedió ese día.
Desde ese día, este pasaje de Éxodo me quedó tan grabado, que no pude olvidarlo. En ese día agradecí al Señor por la herencia de mis padres y me sentí afortunada, el Señor no solo había rescatado a mi padre sino a mí también y ahora a mis hijos, había cambiado el rumbo de toda una generación y eso era absolutamente maravilloso. En los últimos años había aprendido a que su mejor herencia era su fe.
El año 2022, estuvo lleno de eventos duros que incluyeron muchas pérdidas, para mí en particular, estaba experimentando una a la cual me rompía cada vez que las circunstancias avanzaban, ese fin de año fue... simplemente difícil pero bendecido, en medio de mi fría y cruel situación, mis padres habían venido desde lejos a darme su cálida y amorosa compañía, pasamos una íntima navidad y un pacífico año nuevo. Oh! ese 31 de Diciembre fue inigualable...
Le había pedido a mi papi, que por favor nos sentáramos de nuevo a estudiar las profecías que él tanto había estudiado, así como en mis años de adolescencia frente a la puerta de nuestra casa. Mi papi amablemente tomó el libro "El conflicto de los siglos" se sentó en la sala y comenzó su tan estudiado tema, créanme, no he conocido a nadie que supiera de memoria cada detalle. Recuerdo que tomé mi cuaderno de notas, y entusiasmada de guardar ese momento en mi memoria, confieso que anhelaba detener el tiempo, pero no pude. Tenía miedo de no tener mas momentos así...
El 2023 llegó y a los pocos días mis padres partieron a su hogar... el año siguió su curso y yo estaba aprendiendo a transitar la vida de una forma que no estaba en mi agenda, pero a pesar de eso mis padres habían estado al pendiente de mí toda esa temporada. Casi a fin de año, tuve el llamado a atender un evento evangélico en una ciudad lejana, mis niños quedaron al cuidado de mi hermana, mi mamá había estado acompañando a mi papi en algunos malestares y estudios. Confieso que en una lugar donde tenía que transbordar, vi en los destinos mi ciudad natal, por un segundo quería escaparme, salirme del plan y partir con mis padres, pero ese significaba perder un vuelo y postergar mi encuentro con mis niños. oh! cuanto me arrepiento de no haberlo hecho...
Se acercaban las fiestas de fin de año y el plan original era que nuevamente nos visitaran mis papás, los planes no salieron como pensamos, mi papá no podría viajar según las indicaciones médicas por lo que aplazamos su viaje. Hasta aquella mañana fría en que nos avisaron que mi papi estaba en el hospital, ha sido uno de los días mas duros, me sentía impotente, sola en casa, a muchos kilómetros de distancia y sin los recursos para viajar, las horas pasaron y la angustia era cada vez mayor. El tiempo se detuvo cuando la noticia llegó, mi papi había descansado. El tiempo de detuvo... me negaba a creer que era parte de mi realidad, ya había perdido mucho para ese momento...
La vida sigue su curso aunque yo me resista a avanzar y en cuestión de horas y con la provisión de Dios yo estaba llegando a casa (de mis padres), allí estaba mi mamá y mis hermanos, la única reunión que no quieres tener, era viernes "día de preparación".
Mi papi amaba al Señor, y también amaba el día de reposo, ese día nos despedimos de él, con suma tristeza pero con una esperanza que no habíamos vivido, por primera vez anhelaba el regreso de Cristo con carácter de urgencia. Necesitaba ya que el Señor viniera por su pueblo, estaba cansada de la devastación que trae la muerte y el pecado. A pesar de todo, el Señor fue bueno, y nos regaló un atardecer que tengo registrado en mi memoria.
Sé que en los jardines funerarios los detalles religiosos es muy común, pero esa tarde para mí fue un regalo, el Señor me estaba recordando su más grande acto de amor, esa Cruz nos había cambiado la existencia y ahora solo podía caminar en esperanza, esa que Cristo me ha dejado en su Palabra, en verdad anhelaba que Cristo se asomara por esas nubes y la espera terminara. Finalmente ahora nos tocaba vivir la fe bajo la verdad bíblica que mi padre nos había enseñado: "Cristo está a las puertas".
Regresé a casa... y la cuenta regresiva para mí apenas había iniciado... mi papi siempre contaba sábados, cada uno que pasaba decía: "Un sábado más en esta tierra y un sábado menos para que Jesús regrese", desde ese día, empecé a contar sábados y cada uno de ellos me recuerda a quién me presentó al Señor del sábado.
Para el mes de marzo, en nuestro estudio de la Biblia, empezamos a leer Génesis, y fue maravilloso encontrar una y otra vez estas palabras: "El Dios de mi padre", no podían pasar desapercibido. Así que resalté todas y cada una de ellas en mi Biblia Inspira.
Hoy, era el cumpleaños de mi papi, esta vez no hay una llamada de feliz cumpleaños, no hay buenos deseos, no hay palabras de amor, no hay risas y carcajadas, hoy hay nostalgia y mucho anhelo. Hoy solo me queda honrar su legado, la fe en Jesús. Hoy no puedo más que abrazar la pasión que lo caracterizó cuando predicaba de su Salvador. Hoy solo me queda esperar en Jesús, no sé cuanto tiempo más el Señor nos haga esperar, solo sé que quiero permanecer en él, permanecer en Cristo.
"Dios de mis padres, hoy quiero que sepas que eres mi Dios, y que resuelvo hacer todo cuanto pueda para que también seas el Dios de mis hijos".
Fernando Zabala


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