Cuando Dios no es el primero.

Seguramente has escuchado en muchas ocasiones que Dios debe ser lo primero en tu vida. Una y otra vez, aquí y allá, en la case de infantes, con los jóvenes y en el tema del sábado de mañana; escuchamos a los pastores, ancianos y predicadores invitándonos a poner a Dios en primer lugar. Es muy probable que como yo, genuinamente tuvieras el deseo de hacerlo o incluso pensar que tu vida estaba en orden y que nada ni nadie era objeto de idolatría.

Idolatría, una palabra un poco fuerte que a veces nos sentimos exentos de ese "pecado" pues no hemos "adorado imágenes". Creemos que por tomar nuestra Biblia el sábado y llegar justo a tiempo a la hora del sermón, todo está en orden. Tranquilo, no te sientas mal; yo era una de esas que se preocupaba más por qué me iba a poner de ropa el sábado y me estresaba cuando a punto de salir no encontraba mi Biblia y obvio no podía ir a la iglesia sin Biblia, pero tristemente no la abría en el resto de la semana.



Como saben, yo empecé a cantar en la iglesia desde los 15 años y llegó un punto en mi vida en que me di cuenta que no conocía al Dios a quién cantaba, y mucho menos conocía al Jesús de quien esta música hablaba. Recuerdo un verano que iba a casa de vacaciones y que me sentí tan hipócrita. Semanas antes había grabado una canción que decía: <<Oraré a ti>> y yo ni siquiera oraba, ilógico ¿no?

Así que un día, tomé la decisión de conocer al Señor por mi propia cuenta, pero esa historia la dejaré para otro momento. 


Vayamos a Éxodo, sí, a los 10 mandamientos. En el capítulo 20 encontramos las palabras textuales de Dios dabas a Moises en el Sinaí: 

"No tendrás dioses fuera de mí". Éxodo 20:3- RV2000. 

Pero Señor, yo no adoro imágenes ni dioses falsos, podríamos decir muchos, y que bueno; pero, y ¿qué pasa cuando perdemos algo y se nos viene el mundo encima?. Hagamos algo, piensa en lo que más quieres en esta vida, imagina solo por un momento, ¿Qué pasaría si lo pierdes? duro ¿no?

Pues allí es donde te detienes a pensar en qué cosa estamos poniendo primero antes que a Dios. Seguramente has escuchado la canción de Ismir Muñoz titulada: "En primer lugar", muchos hemos cantado con sentimiento el coro que dice: << Y hoy quisiera que Tú fueras el primer lugar de mi vida entera>>. Que hermosa melodía sin duda, pero miremos nuestra agenda, ¿Dónde esta el Señor?, ¿Estamos ocupados en cosas de Dios o estamos ocupados con Dios? Si no has escuchado la canción te dejaré el link por aquí.

En primer lugar-Ismir Muñoz

Bueno, después de esta pausa musical volvamos a lo que hoy estamos tratando de reflexionar. Hace algunos años una maestra me recomendó un libro que se convirtió en mi favorito. Y tras algunos años de búsqueda logré encontrarlo y lo compré. Volví a leerlos hace 5 años mientras yo estaba pasando por una etapa difícil y este libro me ayudaba a entender algunos elementos importantes. Fue cuando de pronto algo llamó mi atención cuando la autora Joyce Meyer está hablando sobre la autocompasión y cómo esta puede ser idolatría. Espera allí Joyce, ¿Me estás diciendo idólatra? vamos mas despacio, porque hasta me sentí ofendida. Volví a leer con mas detenimiento y hasta imaginarme la escena con peras y manzanas. 

"Cuando nos volcamos hacia nosotros mismos  y lloramos por que nos tenemos lástima, ¿Qué es lo que estamos haciendo? Estamos colocándonos en el centro de todas las cosas y sentimos pena de nosotros mismos por que todas las cosas dentro de la creación de dios no van como nosotros queremos." Controlando sus emociones P. 73 -Joyce Meyer

Mi personalidad natural tiene muy fácilmente a la melancolía, drama, pesimismo y autocompasión, oh si amigos a los melancólicos nos encanta deslizarnos por esas emociones (no me hace sentir orgullosa). Entonces dije: << Señor perdóname por ponerme a mí en el primer lugar>>. Desde entonces mi perspectiva de la palabra idolatría cambió y empiezo a poner más atención a qué o quién dedico más mi tiempo, atención y devoción.

Fuimos creados para adorar a Dios y estar en contacto directo con él todo el tiempo, eso lo puedes leer en Génesis en sus primeros capítulos, Adán y Eva podían ver a su Creador cara a cara, hablar y conversar por horas interminables, lamentablemente el pecado nos ha robado ese privilegio de verle cara a cara. Es por eso que se nos da de manera natural rendirle nuestra devoción a algo o alguien, "fuimos creados para adorar" y como no vemos a Dios físicamente buscamos algo materializado para poner en el trono de nuestra vida, y ese objeto de adoración puede ser cualquier cosa, entre las más fáciles están: la pareja, un artista, una mascota, las redes sociales, el dinero, el poder, la fama, o incluso tu papá o tu mamá. Sí, claro que somos llamados a amar y respetar a nuestros padres, a amar al prójimo, a amar y respetar nuestra pareja, pero volvamos a la pregunta... <<¿Qué pasaría si lo pierdes?>>. Muchachos, la idolatría tiene un precio. Pero hay buenas noticias.

Recordemos la historia de nuestro amigo Job,  tantos otros que sufrieron grandes pérdidas pero aún así su fidelidad y su fe permanecieron firmes en la Roca. Sin duda, las pérdidas irreparables de nuestros familiares que ya descansan son muy dolorosas, pero cuando tienes al Señor en tu vida, el duelo es mas llevadero. Cuando el Señor es el centro, sabes que todo está en buenas manos, cuanto el Señor es el centro sabes que lo tienes todo, cuando el Señor es el centro, todo pasa a segundo plano. Porque en él encuentras todo lo que tu alma sedienta anhela.

"Dios nunca quiso que deseáramos alguna cosa más de lo que lo deseamos a él". Fui hecha para desear. P.27 - Lysa TerKeurst

"Ansiar significa anhelar; Querer algo intensamente; desear con ansiedad. Buscar la santidad significa que Dios es el único al que debemos anhlear, querer intensamente, desear con ansiedad. Él es el único digno de adoración". Fui hecha para desear. P. 165 - Lysa TerKeurst 

Te invito a que vayas a tu Biblia y estudies el evangelio de Juan, ve tras las pisadas del Maestro, bebe de su agua viva, sacia tu hambre del pan de vida. Fuimos creados para adorarle, desde el principio hasta el fin, si creemos que Cristo es nuestro salvador, empecemos a darle el lugar que merece. Amigo, espero que este texto bendiga tu vida, oro para que podamos darle el lugar que a Cristo le corresponde, él renunció a su gloria y la cambió por una cruz, y así darnos el pase directo y sin escalas a la eternidad. 

"La salvación se debe a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al cordero". Apocalipsis 7:10

Esta mañana mientras tenía mi devocional, leí el Salmo 145, qué belleza de salmo, casi me termino mi marcatextos azúl subrayando todo el capítulo. Hoy quiero cerrar esta reflexión con las siguientes palablas:

"Grande es el Señor, y digno de toda alabanza; su grandeza es insondable". Salmo 145:3-NVI

Que el Señor bendiga tu vida.  


Sinceramente. Tania Melissa







 

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